Historia del Backgammon

La historia del Backgammon remonta a miles de años atrás y sin duda es uno de los juegos populares con más antigüedad. Se piensa que los sacerdotes tribales fueron los primeros en dar forma a los dados del juego. Empleaban huesos de animales para vaticinar el futuro y a medida que pasaban los años las personas empezaron a rodar los huesos y a apostar sobre el resultado.

Algunas personas tallaron caras en los huesos durante el juego, pero la razón más potente del porqué el dado fue inventado es porque la forma cúbica es fácil de tallar y es la mejor para arrojar y obtener un resultado justo.

Los relatos más antiguos del juego datan desde hace 5.000 años en la antigua civilización del Sumer en el sur de la Mesopotamia (ahora llamada Irak). Se han encontrado en Irak hallazgos arqueológicos de tableros que se asemejan a nuestro Backgammon.

Los Faraones egipcios se divertían con un juego parecido al Backgammon. Estos juegos han sido hallados en tumbas egipcias y también en jeroglíficos murales. Los egipcios usaban una cajita para rodar los dados y así eliminaban el engaño. Los griegos y los romanos también usaban una cajita para sus dados en sus respectivas versiones del juego.

Distintas versiones del Backgammon han sido populares en Bretaña por muchos siglos, se conocía en los tiempos de los anglo-sajones y es mencionado en textos de inglés arcaico de los siglos octavo y noveno. También data de los tiempos de las Cruzadas.

La India o la China fueron probablemente los primeros pueblos en jugar al Backgammon tal y como lo conocemos hoy y posiblemente llegó al oeste de Europa desde el Mediterráneo.

La iglesia católica que nunca aprobaba de cualquier forma de juego de apuestas desató una larga e infructuosa guerra en contra el popular juego. En 1254 el rey Luís IX de Francia prohibió a su corte jugar al Backgammon y luego extendió la prohibición a todos sus súbditos. Naturalmente el Backgammon siguió jugandose furtivamente en lugares bien cerrados.

El Backgammon se ha jugado en Estados Unidos desde el siglo diecisiete. Thomas Jefferson era un empedernido jugador – se dice que mientras confeccionaba el borrador de la independencia americana en 1776 solía tener un libreto de anotación y entre sus anotaciones existe una descripción de cómo ganaba y perdía al Backgammon.

Los italianos le llamaban a este juego “tavole reale”, y los españoles “tablas reales” – ambos términos significan lo mismo. Se dice que los españoles aprendieron el juego de sus conquistadores moros.